
Siempre me he considerado una persona con suerte. Tal vez porque sé reconocer las ocasiones o disfrutar de los buenos momentos y las cosas simples, tal vez porque creo en una especie de equilibrio cósmico y me dedico a no joder demasiado al prójimo, tal vez porque sea un gilipollas optimista o tal vez porque realmente lo sea.
El caso es que iTunes me dice que tengo 525 discos de 298 artistas, lo que me proporcionaría 23,4 días de música ininterrumpida y yo, shuffleadicto, suelo terminar disfrutando de la canción apropiada para la ocasión, y más de una vez me ha sucedido que me he acordado de una canción concreta y justo mi reproductor favorito ha terminado eligiéndola de entre 8590 candidatas (recordad, windowlickers del mundo, jamás le digáis al pincha lo que queréis escuchar, no sólo no le importa a nadie sino que a ninguno nos gusta que nos digan cómo debemos hacer nuestro trabajo).
No sé, a lo mejor es que los esbirros del señor Jobs han dado con un algoritmo que realmente funciona o nos hemos utilizado tanto el uno al otro que ha terminado conociendo mis gustos y mis humores, pero el caso es que rarísima es la vez que mientras friego los cacharros, cocino o sencillamente paso el rato no suenan una o dos canciones de los Arctic Monkeys, desafiando a las leyes de la estadística y alegrándome un rato del día.
El caso es que miro por la ventana y la vista en cierta forma me agrada y reconforta, y ayer vi a Adrián después de un montonazo de tiempo y tres planes de cinco no es un mal promedio y siempre es agradable volver a encontrarte con gente sencilla, sincera y honesta, con la que echarte cuatro risas y ya está.
Tal vez estuviera necesitado de salir por ahí, o tal vez necesite desconectar de vez en cuando, o tal vez todo sea más sencillo de lo que parece, o tal vez tenga una subida de litio, o tal vez sólo sea, como en el caso del iTunes, que el modo aleatorio de mi vida ha elegido una canción apropiada en un momento apropiado de forma totalmente fortuita y tenga ganas de darle al forward con la siguiente canción que suene. Quién sabe. Tal vez mañana sea lunes.
Tal vez.
Número de familiares en el extranjero: 1
Escrito en Posts Del Fotolog | Etiquetas: suerte, itunes, steve, jobs, arctic, monkeys, windowlicker, adrián