
Es lo que tiene sacarse unas opos, oiga. Uno ve mundo, conoce viejos modos en nuevas gentes y se da cuenta de que, a pesar de que todo parezca distinto, es lo mismo de siempre. O que, a pesar de tener lo de siempre, todo tiene un poso distinto. Lo mundano, por ejemplo, puede teñirse de súbita e inesperada poesía.
Mañana, la segunda parte de “La fila del pescado en el Suma, versión Cantavieja”.
Número de familiares en el extranjero: 1. El jovencito Frankenstein.
Enhorabuena David, no sabíamos que habías sacado unas opos. Pensábamos que aún eras un cutre interino. Besos
Por: luis el 13 Noviembre, 2009
a las 8:10 pm