La Canción Del Silbidito De Las Narices (5)

canci5.jpg

SEMANA TEMÁTICA: “La canción del silbidito de las narices” (5)

Pon la boca como si fueras a beber agua y expulsa el aire. Y si no te sale un silbido, por lo menos sabrás la cara que pone un idiota. Sonny, can you spell “modern”?

Hoy, “Main Theme From Twisted Nerve”, por Bernard Hermann, de la BSO de la pelicula “Twisted Nerve”, 1968.

Todos amamos a Quentin Tarantino.

La mejor película de la decada de los 90 y un gusto musical espectacular le avalan como icono pop desde ya. Para su penultima majarada decidió, como ser moderno que es, rescatar el tema principal de la banda sonora de una película oscura y desconocida por estos pagos. El impacto fue inmediato. Melodías de moviles, discotecas de medio mundo y salas de musculación de gimnasios dieron fe de que había (re)nacido un nuevo himno para nosotros, los niños modernos.

Minuto y medio de silbido quebrado sirven para entrar en el imaginario colectivo. A esto le sumamos clásicos de toda la vida y artistas de culto medio andergraún medio modernísimos (¿en qué saco metemos a la hija de blue eyes?) trufan una banda sonora magnífica. Una más.

La verdad es que el tío da un poco de pelusa, a mi me da envidia ese aire medio nerd medio “puedo hacer básicamente lo que me dé la gana y que la gente me siga mirando con respeto y espere lo siguiente”. Y la cultura pop que tiene el muy cabrón.

Todos odiamos a Quentin Tarantino.

Foto: la otra Italia. Detalle de un fresco en el museo de la Santa Croce, Florencia. No se aprecia muy bien pero es el genuino Cristo volador de las patas de pollo.

————————————————————————-

En otro orden de cosas, la montamos. Vaya que si la montamos. Parda, ocre, castaña, negruzca, terrosa. Ligamos todos menos Calambur. Con eso está dicho todo.

Me gusta el futbol. Puedo entender que haya gente a la que no le guste. Los partidos suelen ser sosos divagares de señores muy ricos en calzoncillos. Pero cuando sale un partido bueno, con dos equipos que jueguen y arriesguen y hay algo realmente en juego la emoción es innegable. Te sientes vivo. Pero entiendo que haya gente a la que no le guste. No me gusta el boxeo. Pero hoy he visto a mediodía un combate del 75 entre Joe Frazier y Muhammad Ali. La forma en que se golpeaban, negándose a caer, creciéndose cuando parecía que iban a caer al suelo, devolviendo los golpes cuando mas arreciaban los del rival, luchando insistentemente contra el cansancio y el dolor, sin rehuir el contacto, me ha parecido poético. He sentido emoción. El publico jaleaba cada golpe no con saña ni con malsano interés por ver quién caía destrozado. Había magia. Sabían que estaban asisitiendo a un duelo entre dos grandes hombres, entre los dos mejores boxeadores de toda la historia en uno de sus mejores momentos. Dos hombres que contarán con orgullo a sus hijos y nietos que estuvieron en ese combate. A todos nos hubiera gustado ser como ellos. Ser ellos. No sé quién ganó, no me importa. Sólo podía mirar, hipnotizado. El locutor ha dicho después que se considera el mejor combate de boxeo de la historia. Tampoco me ha importado. No me gusta el boxeo.

Número de familiares en el extranjero: 1

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s