FLCL

Hoy, serie esencial. FLCL (Furi Kuri).

No puedo con los Otakus. Son superiores a mi. Intento tener una base de datos de películas, música y series extensa con la que poder impresionar y molestar a mis amistades y así demostrarles lo vasta que es mi cultura pop. Pero no lo consigo con los Otakus. Estos siempre tienen una serie que acaba de salir sólo en Japón, una banda sonora en cantonés o la última de Pwer Kos-Pin. Maldición.

FLCL (aka Furi Kuri, aka Fooly Cooly, aka…) es una serie que trata sobre Naota, un chico demasiado serio para su edad a quien un día una extraña golpea desde su moto con un bajo eléctrico. A partir de entonces, su vida se convierte en un caos, con robots amaestrados que caen del cielo, piratas encarcelados deseosos de conquistar universos y cosas extrañas que dan miedo y salen de tu cabeza.

Bueno, en realidad, FLCL no trata de nada de eso, sino que es un estudio sobre el complicado paso de la adolescencia a la vida adulta. Los cambios físicos y psológicos y el stress que supone convivir con las obligaciones de un adulto con los deseos de un niño, inmerso en terribles conflictos personales y familias desestructuradas.

Bueno, en realidad, no trata de eso tampoco, sino que es un viaje alucinante y alucinado en el que se dan la mano monstruos, alienígenas, atractivas desconocidas, corporaciones médicas con base en edificios con forma de plancha, pre-universitarias que fuman y en el que nada tiene sentido.

Bueno, en realidad nadie se pone de acuerdo sobre de qué trata y cómo se debe interpretar FLCL. Lo único cierto es que son 6 episodios de 25 minutos con un ritmo trepidante, una animación fluida y preciosista, una amalgama de referencias, guiños y parodias de otras series, un diseño de producción sencillamente exquisito, tan precioso como impactante y que hay que verla un par de veces para empezar a entender algo.

Y la B.S. de los Pillows mola.

Sencillamente deliciosa. Deliciosamente complicada.

Foto: Lord Canti y Haruko. Dos iconos pop desde ya.

———————————————————————–

En otro orden de cosas, acabo de caer en la cuenta de que nadie me dijo que la foto del cura pederasta se encontraba, en realidad, en Montserrat. Muy mal. Voy a llamar a Calambur para comentarlo.

Historias de móviles. #357: ayer me di cuenta de que tenía un mensaje en la carpeta de “No Enviados”. Decía sólo “Luego recuérdame”. Lo debí de dejar a mitad de escribir porque algo o alguien me debió de distraer, y el caso es que ya no recuerdo qué quería decir ni a quién se lo quería enviar. No obstante, como mensaje, me parece precioso. “Luego recuérdame” 🙂

Número de familiares en el extranjero: 1. Ya puedo ver vídeos en mi Nintendo DS. Adoro este chisme.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s