Road To Nowhere

Llega un momento en que las piernas se vuelven ligeras, los pies dejan de pesar y algo hace click en tu cabeza. Es entonces cuando te pueden poner delante un kilómetro más o veinte. Va a dar igual.

Porque cuando vuelves a casa y tienes delante el tazón de leche con tus Special K de vainilla tienes la mirada perdida, porque tus muslos son de plomo, porque deberías poner hielo en ese empeine que notas cómo se te hincha poco a poco, porque tienes la cabeza embotada, porque ayer te duchaste tres veces, porque tienes una sonrisa en la boca, porque te sientes vivo.

Te sientes de puta madre.

Número de familiares en el extranjero: 1. 1600 Pennsylvania Avenue.

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