La Necesidad de Bailar: Cómo Ocurre y Cómo Remediarla

El último romántico vivo

Se golpean con el codo, se miran entre sí y, por encima del estruendo de la música, puedo escuchar que una ha dicho “este va pasadísimo”. No les culpo, yo pensaría lo mismo si me viera desde fuera: ritmo asincopado, mandíbula y ojos ligeramente apretados, sonrisa boba, cervicales desencajadas y el cuarto botellín de agua en una hora. Pero no. Hace cuatro horas de mi última cerveza y sólo he pasado por el baño a mear las 20 cocacolas que han venido después. Hay gente que no entiende que a veces sólo quieres bailar. Otra vez. Modernosdemierda…

De camino al coche veo que alguien ha dejado bajo el limpiaparabrisas un cassette. Un cassette. Nada comparado con los cientos de notas que alguien ha escrito a mano y colocado con mimo en los limpiaparabrisas que hay en la puerta de la Zeta. Guti casi consigue tentarme para llamar al teléfono y solicitar un trabajo de agricultura a estas horas. Casi.

Creía que la semana internacional del gato había terminado. Craso error. Siempre hay un siamés dispuesto a darte el susto de tu vida. A la vuelta de la esquina o en la puerta de tu casa.

Número de familiares en el extranjero: 1. Wer ist zu Hause?

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