Broken Feelings & Tiny Earthquakes, Unl.

En días en los que ni el pijama me quiere abrazar miro por encima del hombro el saldo de mi estado emocional y me salen las cuentas, el siguiente plato roto lo pago yo también. Que otros se preocupen hoy, yo me voy a sentar esperando a cobrar los derechos de autor de tantos libros en blanco mientras la editorial arde. Hago planes, planes, planes, para acabar en lo mismo (el sospechoso habitual ha vuelto a su ciudad: apaguen sus teléfonos a partir de medianoche), quiero dar lástima y acabo dando pena. Llega la hora feliz del reproche y mi defensa es de chiste, de esta no me salvan ni las campanas al vuelo. Brillo en la distancia corta y pongo pies en polvorosa a la primera señal de intimidad, la maldición de los cuartos de invitados. Compruebas si estoy ahí dos veces al día, mínimo, y contienes la respiración mientras esperas a ver si mi pecho se mueve. Lo hace. Los dos morimos un poco. Mañana seremos un día más sabios.

Brindemos. Bebamos. Vivamos. Que el fin del mundo te pille follando.

Número de familiares en el extranjero: 1. Random houses and devoted dedications.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s