Los Números Pares

Hay que estar un poco loco o muy perdido para frecuentar la parte alta del parque a estas horas. Nadie se acerca por aquí todavía y el viento barre de las terrazas a las parejas que buscan un verano que no termina de entrar. Estar tan solo nunca duele. Pienso en estas y otras cosas mientras noto cómo voy encontrando ese espacio de mí dónde sólo existen ya el ritmo de mi respiración y los próximos tres pasos. Es entonces cuando lo veo.

Majestuoso, único, impertérrito. En lugar de sobresaltarse por mi irrupción, no registra mi paso o bien lo ignora. Podrían pasar una brisa o los cien mil hijos de San Luis, lo mismo daría, su mirada no se turba ni distrae por un solo momento. Homenaje vivo al absurdo, todo monumento él, el cisne está perfectamente quieto en mitad de un charco tan pequeño que apenas sí le cobija, ambas patas en marcial simetría, paralelas a un suelo que no tocan. Imposible saber cuánto tiempo lleva ahí, cuánto tiempo lleva así; inasequible al desaliento, mantiene la orgullosa pose en espera de una hembra que se acerque y quede prendada de un plumaje inmaculado y una cabeza que desafía lógica y gravedad con desiguales resultados.

Cualquiera que tenga un cerebro de tamaño superior al de un ave es capaz de comprender que no va a suceder nunca, que ningún milagro va a traer hasta aquí a una hembra y la va a hacer salvar la valla de dos metros que le protege de la trampa en la que vive. Llevo aproximadamente dos meses viendo, día sí, día no, el espectáculo a sesión continua del cisne. Es dolorosamente obvio cómo va a terminar esta historia, aunque eso no parece impedirle insistir, terco y temeroso quizá de que, si ceja en su empeño o flaquea en el momento menos indicado, pasará una oportunidad que no se repetirá. No puede desistir, no puede relajarse, debe estar perennemente preparado. Es eso o morir solo. Verse reconocido en su situación es devastador. Sólo existen los tres próximos pasos.

Número de familiares en el extranjero: 2. Costa Rica y nada más.

Un comentario en “Los Números Pares

  1. Anónimo dijo:

    No me conoces. No te conozco. Pero debido a la carencia de nuevos textos en tu página quiero decirte que me encanta como escribes. Que seguro que hay muchos más que opinan lo mismo. Que tienes estilo propio. Que voy a dejar de pelotear a un extraño. Que…Jo, vuelve!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s