Despropósito de Año Nuevo

Ey, sé que esto no te pilla por sorpresa, pero tu vida es un sitio mucho mejor sin mí. En serio. Tal vez no haya dicho nada tan en serio en mucho tiempo, aunque cada vez me cuesta más recordar las cosas buenas. Soy un lastre, eso te lo puede decir cualquiera: soy egoista, soy un cobarde, me enfado con facilidad y por tonterías y entonces me bloqueo y estoy días sin hablarte, sólo entiendo una forma de hacer las cosas (la mía), soy terriblemente estúpido cuando se trata de reconocer señales, me da miedo el agua y los espacios cerrados me provocan una ansiedad paralizante, tengo una compulsión que me obliga a salir por el mismo sitio por el que he entrado y que me hace sentir fatal si paso por debajo de un arco y luego no vuelvo a cruzarlo de vuelta, soy horriblemente pedante, me creo mucho más atractivo de lo que realmente soy, cuando bebo me olvido de que no soy fumador, bebo mucho, soy muy cutre y terriblemente agarrado, hago cosas que me hacen daño y hago daño a los que me rodean, tiendo a mirar por encima del hombro a los demás pero me da miedo pensar que todo el mundo es mejor que yo, me paso de gracioso y de listo por igual, me dan pánico las multitudes y la gente nueva, sufro mucho, no soy buena persona, huyo hacia adelante, no soy buena compañía, digo las cosas escribiéndolas en lugar de a la cara, sólo sé hablar de mí. Soy un lastre.

Al principio todo habría podido ser muy divertido de haberlo sido y, si quieres, jugamos a pintar cuadros retrofuturistas en abstracto pero piénsalo con honestidad, a mi lado no habrías hecho la mitad de las cosas que has hecho, no habrías visto la mitad de las cosas que has visto, no habrías disfrutado de la mitad de las cosas que sólo ahora puedes empezar a darte cuenta que han estado ahí todo este tiempo. Pasados el deslumbre y los fuegos artificiales sólo quedarían el humo y los espejos, como siempre, y no habrías conocido a todas esas personas, no habrías probado ese plato, habría mucha gente más infeliz ahí fuera, tendrías menos noches por recordar. La gallina fue primero, cola de león gana, es peor amar y haber perdido, así que deberías dejar de mirarte los dedos, deberías dejar de pensar en condicional, debería gustarte lo que eres y lo que tienes: eres objetivamente envidiable. Lo eres.

Tan tarde y tan mal lo hemos hecho que ni eso nos produce alegría. Lo único positivo de todo esto (si es que hay algo) es que por lo menos hemos encontrado a un culpable y que doy suerte a la gente a mi alrededor, así que espero que te puedas llevar a casa algo bueno, quédatela toda, es lo único que te puedo dar. De momento. Hasta que llegue un día mejor. Pero vale ya de árboles caídos, crujidos, lamentos y comernos los remordimientos en crudo, todos sabemos que a veces la única forma de que me calle es meterme la lengua en la boca.

Número de familiares en el extranjero: 1/2. No dejes que me acostumbre nunca.

2 comentarios en “Despropósito de Año Nuevo

  1. Anónimo dijo:

    Vaya, es jodidamente bueno. Creo que es fácil que muchos se vean reflejados en este texto.
    Por cierto, es una lástima que vuelvas a enmudecer.
    Firmado: Desconocida esporádica insistente en que escribas cosicas.

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