Hechos Reales (Javier)

Todo empezó con una manzana.

Hay placeres demasiado culpables como para ser admitidos en voz alta, y Javier se lo creyó la primera vez que le dijeron que tenía una polla muy bonita: puso el grito en el celo y descubrió que era capaz de ganarle un concurso de miradas a una vela apagada.

Entonces, Javier empezó a escribir cosas en cuadernos con la esperanza de terminar sus hojas, de perderlos de vista algún día. Creyó que sólo así se sacudiría la sensación de ser una serpiente recién partida en dos en la carretera, preguntándose por qué, retorciéndose de dolor en la primera mañana de calor de mayo; creyó que sólo así sentiría ser él quien lo observa todo desde el retrovisor.

Javier ha perdido la capacidad de amar, aunque se le ha disparado la imaginación, ha dejado de importarle no sentirse querido, sólo deseado. Conoce todos los tutoriales que desnudan la ciencia del nudo y se regala a la primera de cambio. Se acuesta con una chica y no sabe si enamorarse, si esa será la definitiva, de la misma manera que apunta de manera casual una letra en una hoja virgen y no sabe si esa letra es mayúscula o minúscula hasta que no escribe la siguiente. Da igual. No importa. A todas las quiere lo mismo.

Javier siempre tiene a mano una caja de esos condones que tanto te gustan, esos que llevan su polla dentro. Participa en competiciones consistentes en untarse todo el cuerpo de pegamento y rodar por camas llenas de post-it, son como la lucha grecorromana pero llevándose bien. Toca canciones que no existen en realidad, pero a ti te suenan todas. Repite en voz alta palabras que oye en bocas ajenas, silabeando fuerte, paladeándolas hasta que quedan desprovistas de significado. Le gusta.

Y justo cuando le coge el truco a hacer con las bragas lo que Satán con las biblias en las pelis de serie B, en ese mismo segundo, Javier se da cuenta de que es bisutería, que sólo deja marcas de alergia cuando te lo quitas. Pincha en loca. Cede. Le muerden. Se rompe. Ahora vive en un bote de formol, en un tercero con vistas al Segre.

Número de familiares en el extranjero: 2. Hang the DJ.