Pasen y Vean

El amor es una mierda pero de algo hay que morir. Cada cual se cree protagonista de su propia historia y aún está por decidir el género de lo que no hemos escrito. Será trágico. Será chico. Será bobo. Lo que es seguro es que será histórico. Total, tampoco es que den nada interesante por la tele. Pasen y vean.

Debería decirte algo que no te hayan contado un millón de veces antes ya, aunque ese mechón de pelo descolocado por el alcohol no te lo toques tú que ya te lo coloco yo. Loco, loco me tienes, por Dios, una especie en extinción, un infarto en cada esquina, un soplo en el corazón. Bello verano me espera si seguimos así los dos.

Estuve contando la gente con la que me he acostado y nunca me sales tú, tan solo tu apellido. ¡Hermana! ¡A las armas! Comiencen las hostilidades. ¡Hermana! ¡A las ramas! Follemos como bonobos y divaguemos después sobre el pasado y otras cosas de comer.

Caeremos en cuartos como nunca antes hemos visto, sudorosos, agotados, esperando una prórroga que nunca llega y no deseamos, viendo a otros realizar votos que juramos no hacer jamás. Una vez muertos, que alguien nos diga que era posible y que encuentren los bomberos un hueco para rescatarnos de este tonto juego de las sillas tontas.

Número de familiares en el extranjero: 1. Coppélia.

Progresa Adecuadamente

Toda la noche viendo coches pasar, y ¿dónde irán? El sonido de las ruedas de una camilla llevándose a un ser querido tapando el pinchazo familiar, la pregunta inevitable: ¿es esta la última vez que te voy a ver viva? Nos miramos a los ojos pero tú ya no me ves, cegada por la fe de los conversos. ¿Es justo todo esto que nos está pasando? ¿Es necesario? ¿Acaso importa? Lávate la cara y recoge lo que puedas, te acaban de dar el alta.

Todos los besos son como el primero. Todos los besos son el último. Has perdido la cuenta de las veces que te han preguntado si todo esto está pasando de verdad. Inspira. Exhala. Oxídate. Expira. Plantéate tu vida como si todos tus momentos fueran ese en que miraste tu agenda, absorta ante el trámite de borrar el teléfono de alguien ya muerto. Deberías ser fiel y no dejarlo ir. Deberías vivir y seguir adelante. Deberías saldar tus deudas y reconocer que una vez más la vida te ha ganado. Deberías hacer algo que te hiciera feliz por una puta vez en tu vida.

Puedes contar conmigo siempre que quieras pero sólo hasta 28, que estás curada de espantos pero sólo sabes latín en tres idiomas diferentes. Mi bicicleta es tan pequeña que, aunque lograras robarla, no escaparías muy lejos con ella. Te he de pedir un favor. Sólo uno. Uno pequeño. Atiende: no dejes de intentarlo, las llaves están sobre el piano. Llévatela. Por favor. La tensión es terrible y se nos está empezando a hacer tarde.

Vestido negro, carmín nuevo y zapatos de tacón, esta noche eres toda intención. Esta noche te has puesto guapa. Mucho. Él te mira con unos ojos hechos todos de adoración. Para él eres lo más bello en este mundo, no existe nada más, para mí puede que no seas suficiente. Llevas toda la noche viéndome, pero no soy yo, o tal vez sea yo quien lleve toda la noche mirándote, pero no seas tú. Qué más da, es esa hora del día en que en la calle sólo quedan parejas discutiendo y el monstruo que habita mi cabeza y que sólo yo puedo ver me habla incesantemente de cosas muertas.

Veamos la serie basada en los hechos reales que son nuestra vida hasta que la sintonía de cabecera te parezca la mejor canción de la historia. Un agujero más en mi cinturón, un clavo más en mi ataud, estira el brazo y búscate una excusa en el cajón donde los toreros guardan las orejas, que si aquí te pillo no me acuerdo. Todo va bien. Todo va bien. Todo va bien. Todovabien. Todovabientodovabientodovabien todovabien. Todova bien. To dova bien. Todovabientodovabietodovabientodovabientodovabien. Todovabien. Todo va bien. Pero no te olvides después de echarme la culpa a mí.

Número de familiares en el extranjero: 1. Full pension.

Nada

Es la segunda noche consecutiva que sueño con sexo como si nada. Es en eso en lo que pienso segundos antes de darme cuenta de que la furgoneta refrigerada que se acaba de poner en marcha delante de mí y cuyo ventilador de salida llevo un rato mirando tiene el logo de una funeraria. No son troncos de merluza ni cintas de lomo la carga que lleva en su interior, sino otro tipo de carne. Las posibilidades que ofrece ese pensamiento son infinitas. Bienvenidos a mi vida.

Un día de estos no descarto hacer una pieza de arte ignorada, un golpe de genio que sacie mis ansias de trascender y cuyo chiste sólo yo disfrute. Que sea algo ya hecho, arriesgado e inocuo, no sé, como reemplazar todas las palabras de un texto por ellas mismas, una a una, artesanalmente, sin copiar ni pegar, de manera que todo el mundo crea que son las originales y nadie se dé cuenta nunca; o tal vez replicar un documento hasta la náusea, ocupando un espacio que jamás se molestarán en buscar, gigas de información clonada, para después eliminarlos todos y observar desde las alturas mi labor de creación y destrucción, una obra maestra tan sólo al alcance de un Dios con mayúsculas: empezar con nada y terminar con nada. O tal vez sólo quiera cometer por una vez en mi vida un crimen perfecto. Sin víctimas.

Los restos del estucado en mi frente demuestran que he tenido que aprender a tener lejos a la gente que amo, amar a la gente que tengo lejos nunca se me ha dado bien a pesar de mis propios récords y hacerlo lo mejor que sé. Lo mejor que puedo hacer es quedarme sentado, mirar las paredes y no hacer nada. Será lo más natural. Será lo más sensato. Será lo más satisfactorio. Será perfecto. Y si no me gusta no tengo nada más que hacer, esto es lo que hay. Y lo que hay para cenar hoy son remordimientos, dudas, culpa, miedo y, de postre, paz. Mucha paz.

Número de familiares en el extranjero: 1. Greetings from Bourbon St.

Todo Esto No Tiene Nada Que Ver Contigo

Sabes que detesto estar equivocado. Lo que tal vez no sepas de mí es que adoro equivocarme. Pocas veces me siento tan vivo como cuando miro a una oportunidad a la cara, veo la opción correcta y termino desechándola. No pierdo ocasión de abandonar el camino trazado e inventar nuevas formas de hundirme porque, si lo piensas bien, lo bueno no siempre va a ser lo mejor para ti. La recompensa de cometer un error y terminar abrazando el pecado. El vértigo. La emoción. Los nervios. La sensación. La felicidad. Ah, la vida. ESO es la vida.

Me tienes por cauto. Si la policía llama a mi puerta es para entregar notificaciones de suplencias. Sin embargo, a veces pienso con nostalgia en aquella vez volviendo de Alemania, ciego de inositol y citrato de sodio, negociando las curvas del Falset la madrugada de un lunes, ganando por décimas a los altavoces del coche. Jamás he vuelto a escuchar la mejor canción de la historia, a pesar de llevarla siempre encima. Tampoco he sabido nunca cuál era. ¿Fueron BRMC? ¿Los Queens of the Stone Age? ¿Tal vez Bowie? Tú (siempre tú) hacía rato que no estabas ahí, así que tanto da. Aquella línea de bajo fue lo único que me mantuvo con vida aquella noche. Miento otra vez. Aquella línea de bajo y la determinación de dejarte el jueves siguiente.

Encogerte de hombros y tirar hacia adelante no te va a salvar de esta. Me encanta el barro. Mancharme es una de las pocas cosas que dan sentido a mi vida y salto en los charcos con los dos pies bien juntos. Parezco extraer un placer especial complicándome y complicando la vida de los que se atreven a juntarse conmigo para tratar de averiguar de qué hablo cuando hablo de “jugar”. ¿Te apuntas o me borro? Decidas lo que decidas haces mal preguntándote qué has hecho mal, cuál es la decisión acertada, cuánto daño te va a hacer, en qué lugar te va a dejar cuando termine, si esta segunda persona del singular te está hablando realmente a ti y si tiene algún sentido todo esto.

Porque todo esto, como la mayoría de lo que hago, no tiene nada que ver contigo. Sino conmigo.

Número de familiares en el extranjero: 1. Oh, mamá.

300. El Origen de un Imperio

Hoy, cine de mierda. “300. El Origen de un Imperio” (2014), de Noam Murro.

300. El Origen de un Imperio (desde ahora “Cacafú”) es la película más homosexual de la historia. De eso sé un rato,  que me he visto dos o tres pelis de Xavier DolanShortbus un par de veces, todas las temporadas de Scrubs, el Batman de Christopher Nolan y la edición con extras del Love Parade de 2010. Pero Cacafú no es mala porque sea una peli muy homosexual, qué va, ni porque sea una “segunda parte de”, que también. Esta se lo gana a pulso. ¡Dentro video!

Be Ready To PARTYYYYYY!!!

Be Ready To PARTYYYYYY!!! aka I’m Gonna Take You To A Gay Bar

Tener un hijo tonto y quererlo no te impide sentir un poco de vergüenza de él en los espacios abiertos, y si hueles que la tostada que estás cocinando va a ir untada en mierda es mejor echarse un poco a un lado y que no te vinculen directamente con ella, así que Zack Snyder, como ha hecho Dr. Dre recientemente, ha dado un paso atrás y se ha limitado a producir la segunda parte de la criatura y dejar la dirección en manos de quien sospecho que es un anagrama de Morramuno. Por favor, que no nos hagan una foto juntos. Eso sí, el cheque hacedlo nominal y me lo mandáis a casa. 300 era una buena peli basada en un gran comic de un autor genial, pero su secuela es una sucesión de despropósitos en la que sólo se echa de menos a alguien llamando al ejército de Sitges. Ay, el ejército de Sitges…

Supongo que no es la gloria de mi madre, sino la gloria Gaynor

Supongo que no es por la gloria de mi madre, sino por la gloria Gaynor

A lo mejor tiene algo que ver el hecho de que me perdiera el primer minuto de la peli por culpa de unas señoras que recién acababan de descubrir que podían sacarse entradas “por la impresora” y tenían ganas de que la sociedad se sintiera orgullosa de su logro, y eso me impidió entenderla y aprehender su grandeza pero oye, es una de romanos que se dan de espadazos, así que lo dudo bastante. El guión está hipermascado y subrayado por una voz en off que sirve para no dejar muy despistado a un público que, por el simple hecho de haber elegido esta y no otra, tampoco demuestra una inteligencia por encima de muchos seres vivos que se alimentan a través de la clorofila o se lanzan a ver “8 Apellidos Vascos” porque te lo recomienda Piqueras. Los insertos con escenas de 300 y referencias constantes à la “Mientras tanto, en otra parte de Grecia…” no son suficiente para distraernos del hecho de que los personajes hacen las cosas porque sí.

¿Amnesia? Sigue todo recto hasta el Corporación Dermostética, gira a la derecha y lo encontrarás frente al No + Vello

¿Amnesia? Sigue todo recto hasta el Corporación Dermostética, gira a la derecha y lo encontrarás frente al No + Vello

Cacafú se lanza con abandono y sin pudor ni muestras de sonrojo a la copia estilística de su predecesora en versión rastro. La contextualización/descontextualización se realizaba en 300 mediante el abuso del chroma, los filtros digitales y el mandoblazo a ritmo de heavy metal pero, perdido el factor sorpresa, ya sólo nos queda una banda sonora a manos de Junkie XL y el recuerdo constante de que todo está hecho por ordenador. Todo el puto rato hay partículas de algo en pantalla: partículas de polvo, partículas de ceniza, partículas de ascuas, partículas de oro, partículas de midiclorianos, partículas de homosexualidad… en un intento de irónicos resultados por hacernos creer que lo que vemos es de verdad. O que el mundo antiguo estaba lleno de mierda porque todavía no se habían inventado el reciclaje ni las escobas.

Me lo habéis puesto todo perdido o They Will Know Us By The Trail Of Gay

Me lo habéis puesto todo perdido o They Will Know Us By The Trail Of Gay

Que si cogemos algo que funciona y lo pasamos de revoluciones lo vamos a romper es algo que sabe (casi) todo el mundo, menos los de siempre que no se enteran. Tampoco es menos cierto que, sin intención de coger el boli rojo y ponerme tonto con imprecisiones históricas o matemáticas del tipo “Todas sabemos que en tiempos de Pericles ni existía el Virgin Active ni todo el mundo tenía cuerpo de tornero fresador rumano” o “Ni estrategia ni estrategio, por mis santos cojones me creo yo que 50 barquitos veleros de cáscara de nuez se pueden follar tan alegremente a una flota de 10000 barcos de pelo en pecho”, terminan distrayendo el exceso de esa mermelada de fresa que parecían tener los griegos corriendo por sus cuerpos o las sobradas que se marcan del tipo “mirad mi arma secreta capaz de ganar una guerra. Jamás lo sospecharían y eso que somos griegos…”. Juntamos con el hecho de que el mar donde se desarrolla la mitad del metraje parece el campo de fútbol de Oliver y Benji y esta crítica se escribe sola.

Allá van con las grebas en los pies y ninguno los podrá detener...

Allá van con las grebas en los pies y ninguno los podrá detener…

Sin entrar en el terreno del spoiler feroz ventilo el último punto demostrando por qué Cacafú es más homosexual que Tony Curtis preparando un capuccino descafeinado mientras oye a Kirk Douglas cantando SU canción en la ducha. No es que se trate de una peli de hombretones que, a la mínima de cambio, dejan mujer y campos de trigo para juntarse con sus compañeros de batallón a pesar de saber que eso significará la muerte, ni que sean machorros con abdominales cincelados a martillo capaces de tener los cuerpos tan bien depilados como cuidadadas sus barbas y uñas, aunque eso sólo ya bastaría. No, son los pequeños detalles. Detalles como verte forzado a tirarte a la protagonista no porque te amenacen de muerte (que ya es) sino porque no hacerlo te haría quedar mal delante de los colegas. Detalles como que a mitad de una peli de hora y media en la que el desfile de onvrrres se puede comparar con pocos eventos a nivel mundial o histórico se levanten tantas mujeres para ir al baño, sabiendo sin duda que no hay nada que rascar con lo que hay en pantalla. Detalles como tener a palmo a Cersei Lannister en túnica, vulnerable, inconsolable y empitonada y mantener un eye contact perfecto; ni una miradita al culo, oyes. Detalles como ser más guapo que Gerard Butler, saber que te quedan dos cenas y no montarte una guerra antigua como Dios manda, con putas y blackjack. Detalles como saber que la vas a palmar y preferir decirle tus últimas palabras a tu compañero de la mili antes que a tu propio hijo, presente en la escena; aunque tus palabras sean para tu propio hijo, presente en la escena. Detalles como tener una protagonista de nombre complicado (me pasé toda la peli pensando que le sobraban vocales) en un continuo pase de modelos que, a pesar de estar rodeada de rudos marineros, se pega el metraje pasando la mano por la pared.

Artemisia o cuando el hecho de que un barco lleno de hombres no se te acerque poco tiene que ver con que no seas especialmente agraciada.

Artemisia o cuando el hecho de que un barco lleno de hombres no se te acerque poco tiene que ver con que no seas especialmente agraciada.

Todo junto, bien mezclado y a la vez nada en concreto, hacen de Cacafú una experiencia perfectamente olvidable a los dos segundos de salir de la sala. ¿Tan difícil era hacerlo bien? ¿O regular? Más es menos. Mucho menos.

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En otro orden de cosas, bien, vale, gracias, lo siento, hablamos.

Número de familiares en el extranjero: 1. Welcome to Spain.

Delitos de Lesa Humanidad

Ahora que me has demostrado que si te quiero besar no vas a hacer nada por evitarlo no creo que haya fuerza suficiente en la tierra capaz de impedirme saltar por encima de la mesa. Procuremos ignorar el ruido de los vasos estrellándose contra el suelo, entonando como posesos un kyrie dedicado a mi mano en tu rodilla, desoigamos el tintineo de tres pares de cubitos lanzados furibundos a una danza derviche y suicida, evitemos las miradas de desaprobación de dueña y concurrencia, que ahora estamos para otras cosas. Da igual que estos sean los refrescos más caros del mundo, ambos sabemos que a estas horas deberíamos estar tomando precauciones en lugar de cocacolas.

No queda ni un taxi vivo en esta maldita ciudad. Sí, hubo una vez en que fuimos animales y si hubo una época en que todas la mujeres de mi vida tenían tu nombre es porque algo debíamos sospechar, y si no la hubo prefiero que siga siendo un secreto. Tú y yo estábamos cansados de escuchar al corifeo cantar eso de que esto acabaría sucediendo, así que por qué dejar pasar otros trece años, hoy nos toca a nosotros perseguir a la mala suerte. No conozco un ascensor más lento que este pero no te confundas, no estoy preocupado, nos hemos quitado de encima el peso de la ropa y ya has empezado a decir cosas con la única lengua que hasta ahora no dominaba, sólo es cuestión de tiempo que también tú grites cosas en un idioma también desconocido para ti.

Y no me hables de flores en aniversarios ni me relates tus habilidades especiales, nos resultará más divertido irlas descubriendo una a una. No me distraigas con anillos que no vibran ni cuentes historias de tus amables vecinos, no es sal lo que he venido buscando a tu puerta y prefiero conocerlos cuando vengan a quejarse. Prefiero quedarme como un bobo mirando un recibo que escuchar la palabra “planes”, para mí tu corazón es sólo una entraña más. Y haznos un favor y no te engañes: no te voy a tratar bien, una vez sepa a que sabes y te sienta tragar saliva a través de mi mano en tu garganta Dios estará mirando hacia otro lado, así que tampoco yo pienso mirarte a los ojos cuando te corras.

Número de familiares en el extranjero: 2 ½. Polaroid F.C.