Posteado por: lobech | 27 enero, 2012

The Second Line

Que se mueran. Que no vuelvan nunca los tiempos en los que tantísimo me eché de menos. Que se calle la música que nos vio bailar. Que se apaguen las motosierras que nos concibieron a los dos, a ti y a mí. Que se hundan los barcos que nos vieron naufragar. Que se acalle tu estúpida risa, falsa como el telón de la sala de espera. Que descanse en paz tu mandíbula, harta de tanto apretar, chirriar y barrer unos dientes contra otros. Que ardan los momentos que perdí jugando a fingir sentirme más miserable. Que se pudran en un cajón los recuerdos de las noches que están por terminar y deseando cambiar la sangre de mis venas por ácido de batería. Que se acabe el mundo que no nos vio nacer. Que se extingan las luces de las farolas que alumbran tus fracasos. Que se pierdan en el olvido mil anécdotas porque no supiste prestar la atención suficiente. Que se abran mis puños llenos de rabia y atesoren las cicatrices que ganaste en otras batallas. Que se blanqueen las banderas que agitaste con el pecho henchido de orgullo. Que tu madre lo vea todo y después muera de vergüenza. Dig e dig e me no me no, dig e gig e me no me no, oh I, dig e gig e me no me no, oh I, se da ra come and come and come.

Número de familiares en el extranjero: 1. Vecinos por poco.

Posteado por: lobech | 26 enero, 2012

Junior Suite

Giro la esquina de la cuesta de San Lázaro, la que me va a llevar a casa. De repente, todo encaja. La música relata a la perfección lo que está sucediendo a mi alrededor, como si la letra se hubiera escrito pensando en mí o estuviera siendo compuesta conforme avanzo, como si la niebla alrededor fuera ilusión en lugar de realidad, velo en lugar de venda, sábana en lugar de mortaja. Caigo en la cuenta de que mi lista no incluía esta canación y sacudo la cabeza, tratando de aligerar mis tics y espantar al fantasma del narcisismo por tercera vez esta semana, completamente convencido de que la meta no está en el número 25, sino más lejos. Mucho más lejos.

El que entra aquí no sale.

Número de familiares en el extranjero: 1.

Posteado por: lobech | 23 enero, 2012

How to Come Back Home

 

Save the last one for the road and we’ll see if there is a tomorrow. There’s a party at the dead letter office, didn’t you hear they’re giving all their money away? Strobe lights, red and blue. Crooked traffic signs in pedestrian walks. Rays of sunlight in the middle of the night. Glasses raised to the ceiling, bottoms up. Repeated beats, twice celebrated. Christmas gifts by the end of January. Brand new lost emotional luggage is officially open, everyone’s invited. Awkward conversations on a chess board. Toothfills flying off, confused eyebrows, tongue twisters in foreign languages. Violent nods in the back seat of a car. Dance, even though we ran out of slack some weeks ago. There must be some exit here so I say there is and then it’s true. We both know that’s just not going to happen but let’s pretend it’s going to be like that anyway. Anyway. Anyway. Anyway. Anyway.

Número de familiares en el extranjero: 1. DLO.

Posteado por: lobech | 22 diciembre, 2011

No One Knows

Recorro la carretera que sólo usan los idiotas, la que está llena de curvas, incorporaciones en cambio de rasante y restos de antiguas guerras. Recorro una senda que nunca he usado antes pero de la que había oído hablar, recomendada por gente que no tiene ni la más mínima idea de lo que está hablando. Recorro el camino que me devolverá a casa, el que transcurre por pueblos feos, calles abandonadas y polígonos industriales en las afueras. Recorro el sendero de camimos que se bifurcan, con los ojos entornados, la ventanilla subida y decidiendo por otros. Recorro sin tener que pensar, ya hay otros que dicen por mí si voy bien, si llegaré a tiempo, si tendré qué esperar. ¿Cuánto falta para llegar? Nadie lo sabe.

Número de familiares en el extranjero: 0. Los tres juntos bajo el mismo techo y en la misma habitación, vomitando arcoiris uno tras otro.

Posteado por: lobech | 19 diciembre, 2011

Transfer

I started to feel immediately well when the biker’s head hit the pavement. The noise of the radio smothered the sound of the helmet going over the floor, crossing two lanes; in my mind it was like the crack of a whip or a reptile eggshell hatching, providing me instant relief.

I didn’t know him. I don’t even think we had ever run into each other. Yet, his trouser’s slightly raised right leg, his ill-coloured sweatshirt, the white hairs in his beard, his obnoxious backpack, his carefree gestures… there was something about him that made me know he was the one paying off. There was nothing about him that would keep me from doing it.

A trigger is all a gun needs to be fired and tension had been building up, cooking like mother’s recipes, a million little nothings and a huge one put side by side: no reason at all is as good as no particular reason. The biker had been cramming the traffic with his distinct pedalling in the bottleneck past the river, as guilty of the situation as any other of the furious latecomers in their sweaty suits around me, but I fixed my eyes on him with a Darwinian nod.

The dying of the headlights, a dimly lit slope, a bus passing by, the bumpers gently caressing his rear wheel and it was all done. No remorse, no regrets, no bad feelings, no sympathy, not even a rush of adrenaline, just the comfort in numbness and the alchemy of turning past worries into future ailments.

Número de familiares en el extranjero: 1. No sleep for the Just.

Posteado por: lobech | 16 diciembre, 2011

The Doors

La puerta de la terraza de mi cuarto no ha cerrado bien nunca. Desde que fui a ver el piso en septiembre pude ver que era el único fallo. Una habitación soleada, orientada al sur, amplia, dos enormes armarios empotrados, pintada en un color alegre y con dos radiadores, la habitación que todos queríamos. Cuatro días sin calefacción y durmiendo con ropa térmica han ido construyendo lentamente la madre de todas las migrañas

La puerta de mi casa de verdad comenzó a hacer ruido hace dos años. Roza con el suelo. Araña las baldosas. No me deja darle dos vueltas a la llave. Me impide entrar de manera silenciosa. No logro salir de forma pacífica. No permite cerrarla bien si llevas bolsas en las manos. No cierra. No abre. No es una puerta. Nunca encuentro el momento de arreglarla.

Hoy he ido a visitar a mi sobrino en un típico día zaragozano. La puerta del conductor se ha abierto de manera violenta, desencajándose y partiendo el plástico del retrovisor. Un mecanismo preciso y suave ahora produce un graznido cada vez que intento salir o entrar.

Dicen que cuando una puerta se cierra se abre una ventana. Ninguna de mis puertas cierra bien. ¿Alguien puede decirme si eso es bueno o malo?

Número de familiares en el extranjero: 1. Trámites realizados.

Posteado por: lobech | 12 diciembre, 2011

22 Alternative Uses for a Mandarin Peeling

1.- Biofuel
2.- Resource for hungry, hungry times
3.- A nice and cheap Christmas gift for someone you really, really hate (no need to wrap it)
4.- Fake orange peeling
5.- Cheap and effective face scrubber/massager
6.- Orange paint
7.- Stress ball (may need more than one peeling)
8.- Eye protection for sun basking/tanning bed
9.- Powerful yet not too tasty source of fibre
10.- A tool to threaten children. “Tidy your room or you will have to eat/be given/get massaged by the mandarin” (see 2, 3, 5, respectively)
11.- Provide a rich anecdote when you accidentally swallow a piece while typing and not paying attention at what you are really doing
12.- Cheap and not-so-effective ass scrubber/massager
13.- Disposable toothbrush (gentle with the gums, fierce with tartar)
14.- Give a good odour to your otherwise reeking wardrobe
15.- Put it on a duck to get an explanation for an otherwise nonsensical brand name
16.- Put it under the pillow in the morning to make your bed smell of mandarins
17.- Annoy your flatmates when they see a trail of them leading to you, a moment in which you’ll roar “AND YOU WILL KNOW US FOR THE TRAIL OF MANDARIN PEELINGS!!!”, providing them a rich anecdote, too
18.- Bookmark
19.- Stabilize that table/chair with a shorter leg
20.- Wake up in the middle of the night wondering what the fuck that rough and coarse thing under your pillow is
21.- See it burn (seeing things burn is always relaxing)
22.- Get a list of 22 alternative uses for something that is clear and completely useless

Número de familiares en el extranjero: 1. No use in reading it.

Posteado por: lobech | 10 diciembre, 2011

Aquí Hay Dragones

Las cosas a veces se salen de madre. A veces nunca han llegado a estar en una.

Son las siete y cuarto de la mañana cuando el juez levanta el cadáver en la esquina de Pilar Andrés con Valle de Broto. Nadie atestiguará al día siguiente, nadie se dará cuenta siquiera de lo ha pasado hace escasos treinta minutos porque apenas ha dejado una pequeña mancha, indistinguible de la franja amarilla que impide aparcar en el arcén junto a la parada del 36. Miro a un cielo desdibujado por la niebla, que rebota la luz de las farolas y los ecos de los borrachos de última hora, pidiendo que termine mi semana grande particular, mi vía crucis privado. No hay nada más absurdo que ser un corredor de fondo por vocación pero hasta yo empiezo a vislumbrar mis límites, así que sofoco el grito y la nausea y sigo dando un paso detrás de otro. Un paso. Otro paso. Un paso. Otro paso. Lo que empapa mi mejilla es la niebla, me repito hasta que logro convencerme. Mi mente hace un ejercicio de automatismo que me traslada a la página donde vi a una ex por última vez y de repente estoy preparado para vender mi alma por un poco de olvido o que alguien me devuelva el último abrazo y yo sienta que es de verdad. No oigo nada por encima del ruido de algo rompiéndose pero al menos estoy vivo, me digo, y nunca 22 horas de viaje habían parecido menos pesadas que 3,6 kilómetros. Ahora sé dónde está mi hogar, cuando llegue descansaré en paz. El juez termina sus procedimientos y se prepara para volver a casa con su esposa. Leo lo último que he escrito, me levanto del banco y lo borro, un testigo mudo más en este puto teatrillo.

Número de familiares en el extranjero: 1. Ven. Sácame de aquí.

Posteado por: lobech | 30 noviembre, 2011

Ella

Ella ha salido a fumar. Puedes verla, su piececito izquierdo enfundado en un calcetín negro como sus Converse apoyado contra la pared y el gesto distraído de quien no se pierde una sola cosa de las que pasan a su alrededor. Ella se ajusta el flequillo tras la oreja con un gesto despreocupado, fingiendo ignorar el codazo de aprobación que acaba de propinarle a su amigo uno de los dos chicos que han salido escasos segundos detrás de ella. Delante de ella, una marea de coches que contempla pasar, sabiendo que unas horas más tarde echará de menos las luces verdes que ahora se reflejan en sus también verdes ojos. No importa. Ella no tiene prisa, sabe que su vida es un círculo. Mejor dicho, sabe que su vida es un espejo redondo de baño, de los que te aumentan y distorsionan.

Ella apoya su codo derecho en el hueco que deja su mano izquierda al sujetar su cintura y exhala una bocanada de humo y vapor condensado, el cigarrillo apuntando a los cielos, acusador y desafiante como el delgado dedo de un niño raquítico. El chico más valiente se acerca a ella. Le comenta algo, quizá demasiado cerca del oído pero apenas escuchado por culpa de la música que se filtra por las puertas cada vez que un cliente entra a recoger algo olvidado o abandona la discoteca, todavía colocándose la ropa. Ella sonríe. Sus ojos no lo hacen. Tiene más mundo que ellos dos juntos, ha visto esta película un millón de veces y ya sabe cómo no va a terminar. Ellos vuelven al interior mientras ella juguetea con el flequillo, con una mirada que hace sus ojos bizqueen de una manera encantadoramente peligrosa. Ella se detiene para observar el tráfico, con un ademán elegante y casual, como las estrellas de cine en las pelis antiguas. La avenida está más tranquila ahora y nota cómo algo empieza a formarse en su interior.

Ella apura de una calada el cigarro, dudando de si acaba de tomar una decisión o cometer un error.

Número de familiares en el extranjero: 1. Happy Birthday to Me.

Posteado por: lobech | 29 noviembre, 2011

The Spirit of the Forest

The car’s been devouring kilometre after kilometre of wet asphalt in the dead of the night for the last fifty minutes. It’s been already 18 kilometres of straight road since I last crossed another car and this pretty much fits with my definition of hell: an endless and poorly lit corridor with the knowledge that something’s breathing at your back. I can sense that the fog outside’s getting thicker and that can only mean I’m approaching the forest in Bujaraloz and its curves, so I engage the clutch; the car’s no longer thrust by a fine piece of German engineering, abruptly turned into a mass of plastic and metal impulsed only by its own inertia. I’m listening to Michel Cloup sing from the depth of his lungs that the police start to march when I suddenly see it on the verge of the road.

Majestic, primeval, nailed to the floor by the hooves or protruding from it like a regal piece of clay, the deer looks me in the eye; its damp fur blends with the moss it’s standing on, chewing some grass safe in the knowledge it has all the time of the world, its moist antlers partly defying and partly a warning sign of his condition. Everything goes into slow motion, I can catch a glimpse of my own headlights deep down in its eyes, heart’s deciding whether to skip a beat or keep the regular thumping on my chest and the night becomes a jolt of sparkles and glitter as in a bad J.J. Abrams film; he’s solid, real, rough, wild, pure, primitive, the living symbol of every single thing a forest can be, and he’s definitely winning this staring contest.

The heart decides to keep beating and the moment’s gone, the deer’s been passed by, engulfed by the night closing in around him, the accelerator gives me back the control of the car. There’s still much road ahead and I can’t see past the next 100 metres, but I know the Spirit of the Forest will be waiting for me the next time I turn the curve where I didn’t die last night.

Número de familiares en el extranjero: 1. Choices.

Entradas antiguas »

Categorías

Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 88 seguidores